
Hay personas que pareciera que terminan la relación y poco tiempo después andan como si nada, incluso pueden empezar otra relación; aquí es probable que sea haya vivido un duelo anticipado.
Un duelo es un proceso de una gran intensidad emocional que nos permite decirle adiós a aquello que hemos perdido (un ser querido, mascota, trabajo).
Vivir el duelo en la relación es adaptativo y a veces necesario porque las personas necesitan tomar decisiones.
Hay dos personas en esta situación: la que tiene la iniciativa de terminar la relación y la otra que ignora esa posibilidad. La persona que decide, desde el momento en que lo pensó empieza a vivir su proceso de duelo y pasa por las 5 etapas de duelo.
Negación: Se da cuenta que hay cosas que no funcionan, empieza a negarlo o creer que está loco(a) y que no es suficiente para terminar la relación.
Ira: Se enoja consigo mismo(a) por pensar en la posibilidad de terminar, de ser feliz en otro lado o con otras cosas y también se enoja con el otro porque no se da cuenta o no quiere.
Negociación: Con él(ella) mismo(a), y se dice que tiene que terminar, se da cuenta que nada será diferente y le duele mucho, pero decide no estar en la relación.
Depresión: Se siente tan mal por haber decidido terminar, triste por no cumplir lo que prometió, por lo que ya no vivirán, pero todavía no se siente capaz de dar el paso y comunicar el término de la relación.
Aceptación: La persona acepta que ya es el día, que ya terminó, que duele y dolió por meses o por años el proceso de duelo, que por fin se termina y que seguirá con su vida.
Es por ello que en ocasiones se les ve tranquilos(as) en tan poco tiempo y que talvez aun le duela, pero ya no tan intenso, porque ese dolor intenso lo vivió en el duelo anticipado dentro de la relación.
Casi siempre es difícil entender que la otra persona ya había tomado una decisión, y lo que más duele es que es injusto.
¿Cómo saber que tu expareja vivió un duelo anticipado?
- Tu expareja decidió en su momento y hubo oportunidades, buscó opciones, tuvo intentos de solucionar, quizá fueron intentos pobres o no los escuchaste. Quizá sí te compartió algunas cosas, pero a veces sentimos tan segura a la pareja que pensamos que ese tipo de cosas no pasan o no importan.
- Se preparó para la partida, pensó el momento y tuvo las razones para ya no continuar, le quedo claro racional y emocionalmente que ya no podían continuar.
- Hubo un día que decidió que ya no más, porque te enojaste o no escuchaste, porque hubo una situación que ya no pudo mejorar.
Date la oportunidad de analizar si realmente escuchaste a tu expareja cuando quería irse o buscaba un cambio. No se trata de generar una sensación de culpa, sino de entender que la otra persona no se fue de la nada, que hubo situaciones constantes que estuvieron presentes por mucho tiempo y no se atendieron. Es nuestra responsabilidad terminar la relación si no mejora lo que ya se pidió.
No significa que al otro no le dolió, pues al tomar la decisión paso por las diferentes etapas anticipadas, le duele, ya no de la misma forma que te duele a ti, porque lo vivió antes, se preparó y le quedo claro cuáles eran las razones de porque no quería continuar.
Ahora que entiendes que tu expareja decidió ya no estar en la relación y vivió un duelo anticipado, puedes elegir continuar y no quedarte donde estás.
Inicia tu propio proceso de duelo, para adaptarte a tus nuevas situaciones. Toma en cuenta que hay una gran diferencia entre dolor y sufrimiento; dolor es lo que se presenta en el momento de algo que se pierde y te lastima, es momentáneo e intenso, pero desaparece; en el sufrimiento, con tu propio pensamiento o imaginación puedes crear muchas situaciones que harán que sufras, no es real, es decir pensar que te abandono va creando y renovando tu sensación de sufrimiento y tu proceso de duelo se puede hacer más largo.
Recomendaciones: No lo(a) busques en redes sociales, no escuches música triste, no compares su vida actual con la tuya. Busca ayuda profesional si lo requieres.
No te compares, cada persona vive su proceso de manera diferente anticipado o no anticipado. Cada uno se está despidiendo de cosas diferentes, el otro ya analizó sus motivos emocionales y racionales para no continuar, para ti ahora es sorpresa y no lo esperabas. Ahora te toca revisar tus propios motivos y razones por los cuales no podía continuar esa relación que ya no era sana.
A veces debemos continuar sin esa persona, pero con todos los aprendizajes y en lo que nos hemos convertido. Recuerda que tú «Eres lo que eres por todos los días que haces que la vida tenga sentido para ti.«
Date la gran oportunidad de entender que dos personas diferentes coinciden en un camino y no son el amor de nadie, pero tú sí eres el amor de tu vida. “Podremos ir en el mismo camino, pero en algún momento nos tenemos que separar y el camino va a seguir.”
Si sientes que no has podido cerrar ese ciclo, contáctanos para apoyarte. www.Cree-a.com.mx

