
El niño empieza a percibir el mundo, no solo a través de sus ojos, sino también a través de su habla.
Vigostky
El lenguaje se desarrolla en los primeros 3 años de vida de un niño cuando su cerebro está en un proceso de maduración, en esta etapa logran decir hasta 200 palabras, este periodo es el más importante para la adquisición del habla y del lenguaje donde el menor está expuesto en un contexto lleno de imágenes, sonidos y sobre todo el lenguaje que los demás le transmiten.
No todos los niños desarrollan habilidades del habla y del lenguaje de la misma manera, pero sí siguen un proceso natural donde comienzan a dominar estas habilidades. Algunas veces, demoran en alcanzar estas etapas debidos a diferentes factores hereditarios, contextuales e incluso emocionales que les genera algún trastorno.
Los niños desarrollan su lenguaje y son capaces de hacer ciertas cosas a determinadas edades; durante el primer año de vida, se sobresaltan ante los ruidos, buscan la fuente de los sonidos, emiten sus propios sonidos en forma de balbuceos y arrullos, por lo general a los 9 meses son capaces de unir sonidos y decir palabras como mamá o papá. Entre los 12 y 15 meses aumenta el balbuceo, imita algunos sonidos, palabras, puede entender ordenes sencillas. De los 18 a los 24 meses tiene un vocabulario de entre 20 y 50 palabras, comienza a combinar palabras, es capaz de señalar partes de su cuerpo, objetos habituales, así como de seguir instrucciones. De 2 a 3 años aumenta el número de palabras, dice frases de tres a cinco palabras, aumenta su comprensión y se puede entender gran parte de su habla.
Recomendaciones
- Se habla de un trastorno del lenguaje cuando el menor no es capaz de decir palabras o frases, no es capaz de entender indicaciones sencillas y es más difícil entenderle que a otros niños de su edad.
- Considerar una revisión médica para descartar problemas auditivos, neurológicos y físicos.
- Como padre/madre de familia debes evaluar lo que el niño comprende, lo que el niño dice, como interacciona para comunicarse (señala, balbucea, gestos, etc.), los sonidos que emite y la claridad del habla, el desarrollo de la boca (lengua y paladar).
- Dedícale tiempo a tu hijo, estimúlalo con canciones, cuentos, juego y todo aquello que pueda aumentar su repertorio de palabras.
- En esta etapa se encuentra en la imitación por lo tanto copia lo que escucha. Dirígete hablándole con un lenguaje correcto, tanto en articulación de las palabras como en el uso del vocabulario, hazlo de forma lenta, precisa y directa.
- Utiliza aspectos cotidianos para hablarle, cuéntale las cosas que se van viviendo y señala los objetos.
- Es importante que el niño sienta que es escuchado y que queremos compartir su lenguaje. No lo apresures dale su tiempo para que se exprese, no contestes ni te anticipes por él/ella.
En ocasiones existe solo un retraso en el desarrollo, siendo complicado diferenciar entre lo que es normal o si se trata de inmadurez en el desarrollo, por lo que, se recomienda ser valorado por un profesional.
Lic. en Psicología Diana Laura Moya Vázquez


